El Ministerio de Justicia de Estados Unidos ha iniciado una investigación formal contra Ticketmaster y su empresa matriz, Live Nation, por supuestas prácticas anticompetitivas en el sector de los boletos de conciertos. Según informes, la administración federal sostiene que la industria está 'rota' debido a la práctica habitual de Ticketmaster de mantener un promedio de $7.58 por cada boleto en eventos en grandes venues de conciertos. Este monto, según un abogado del estado de Nueva York, representa un margen excesivo que afecta a los aficionados y a los artistas.
El juicio, celebrado en un tribunal de Nueva York, involucra a decenas de estados que buscan recuperar daños por el sistema de precios y la falta de transparencia en la distribución de boletos. Los acusadores señalan que Ticketmaster ha implementado un sistema que permite a los usuarios de su plataforma pagar más por los boletos de artistas, mientras que los artistas y otros proveedores no reciben los ingresos esperados.
El caso ha generado preocupación en el sector de la música y en las organizaciones que representan a los artistas. Según fuentes, el sistema de precios de Ticketmaster ha llevado a que muchos artistas no reciban suficientes ingresos, especialmente en eventos en grandes estadios. Esto ha resultado en una disminución de la calidad de los eventos, ya que los artistas pueden tener menos recursos para crear obras innovadoras.
Live Nation, la compañía matriz de Ticketmaster, ha argumentado que su modelo de negocio es necesario para el funcionamiento del sector. Durante el juicio, un abogado de Live Nation afirmó que la compañía no está en un monopolio, sino que está enfrentando una crisis de demanda y oferta que afecta a todos los actores en la industria.
El Ministerio de Justicia ha señalado que el sistema actual no garantiza que los artistas reciban los ingresos necesarios para mantener su actividad, lo que ha llevado a una crisis en la industria musical. Los abogados de los estados afectados insisten en que la empresa debe ajustar sus prácticas para evitar daños a los aficionados y a los artistas.
El juicio, que comenzó el 3 de marzo de 2026, tiene un alcance nacional, ya que la industria de los boletos de conciertos es crítica para el desarrollo cultural en Estados Unidos. Los estados que participan en el juicio buscan establecer un marco regulatorio que proteja a los consumidores y a los artistas de prácticas que puedan ser consideradas anticompetitivas.